La relación (económica) entre YouTube y vídeobloggers: Vicios y virtudes de ser el estándar

“YouTubers”: Cuando Google se hace con la “denominación de origen”

 

Cada vez empezamos a ver como en los grandes negocios digitales hay un ganador absoluto. Y en el caso de las plataformas de publicación de vídeo contenido el líder es YouTube, en una en posición de casi monopolio (1). Por el camino se van quedando atrás jugadores como Dailymotion y blip.tv, otros como Vimeo apuestan por la calidad y originalidad.

Sin que otra plataforma le haga una competencia directa a YT, la marca “youtuber” se va imponiendo sobre la marca “vlogger” o videoblogger (2). La propuesta centralizada que tiene Google con YouTube es suficientemente atractiva para la gran cantidad de publicadores que descartan la autonomía.

En un Internet más organizado y repartido entre grandes empresas que cuando la eclosión de los bloggers, y con ofertas accesibles para posibles usuarios, no hace falta que piensen en crear su propio espacio digital fuera de la dependencia de terceros.

Si la opción distribuida ganó con los bloggers, la opción centralizada si hablamos de vídeo publicaciones se lleva el premio. Google ha sabido cuidar y mimar a la comunidad de creadores de contenido. Ahí tenemos la iniciativa de Google “Youtube Creators” (3). Además, los videobloggers mismos se han organizado para darse ayuda y cobertura mediante foros, RR.SS. o vía YT, creando lazos y aportando más material y referencias en sus conversaciones, convirtiendo eso en una forma de compromiso con la plataforma.

Faltaría ver cuántos de los jóvenes creadores de contenidos “afincados” en YouTube consideraría la opción de pagar por un alojamiento “propio” para que su contenido fuera suyo en su totalidad. Montar ese «tinglado» es más costoso y lento de monetizar, y es que parece ser que Google lo ha conseguido en términos generales: Vídeo y YouTube son un sinónimo y es considerado un estándar.

El tema monetario: ¿Cómo se lo cobran?

 

YT te proporciona tu red de pesca, es decir una afluencia enorme de personas, por lo que es más fácil adquirir relevancia y ganarse la vida. La principal vía para conseguirlo es mediante la publicidad insertada en los vídeos. Pero para llegar a mileurista es necesario acumular miles y miles de visitas.

El problema de la calidad vs ingresos: En enero, uno de los talentos emergentes en el ecosistema de los youtubers españoles, Dalas Review, lanzaba en una de sus piezas una reflexión sobre los modelos de negocio de Youtube, proponiendo la vía de los donativos de los usuarios (4) como una vía para hacer frente a la crisis del modelo publicitario en la plataforma, que según él, empuja a los creadores a rebajar el nivel de sus contenidos para alcanzar un mayor número de visualizaciones y, en consecuencia, una meta económica mensual.

Para evitar tal cosa, algunos youtubers que quieren dedicarse a esto de forma profesional, buscan la opción del patrocinio o, incluso utilizan el escaparate de Youtube para ser contratados por un canal de televisión, tenemos el caso de Isasaweis en Antena 3.

El caso de los gamers: El conflicto del santo grial

 

Aunque existen canales de todo tipo de temáticas, los canales dedicados a los videojuegos son de lo más popular en internet. En breves, YT comprará Twitch*, la plataforma de ‘streaming’ y videojuegos más popular que permite la emisión y consumo de contenidos audiovisuales en directo. Además, alberga la retransmisión de algunos de los principales torneos y competiciones de videojuegos (5).

Si bien los números son “pequeños” para Google (ojo, que son un 2% del tráfico global en Estados Unidos), se lleva a la saca un nicho de mercado muy concreto y que se puede cultivar.

Comiendo de la tarta de la prensa especializada en vídeojuegos: Por si no fuera poco, esta modalidad de contenido online ha aportado una brisa nueva al análisis de vídeojuegos, poniendo un poco nerviosos al periodismo de vídeojuegos, al que se le presupone bien relacionado (e influenciados) con los creadores de vídeojuegos. Éstos no los desbancan, simplemente aportan una visión más personal (6), absorbiendo una parte de la función de este periodismo especializado.

Youtube-Gamers

Haciendo dinero sobre terreno pantanoso

 

Hay un bonito campo de oportunidades económicas en YouTube y un problema (¿legal?) que implica a la industria del videojuego e usuarios que «orbitan» sobre ella: El de como calmar a los desarrolladores de videojuegos. La razón es que youtubers y plataformas de vídeo contenido ganan dinero, visibilidad y reputación gracias al videojuego creado por ellos (7).

Phil Fish, desarrollador del juego Pez, lanzó una rajada diciendo que lo que hacían los videobloggers era piratería (¡Piratería! Una palabra que hay que usar con cuidado, como acusar a alguien de ser “ETA”), comparando el hecho de coger una peli y colgarla en su canal y cobrar de la publicidad (8).

Antonio Ortiz destaca una parte positiva en la que los videobloggers se pueden apoyar a la hora de argumentar:  Estos contenidos pueden ser una pieza clave en la visibilidad y comunicación de los videojuegos, aporta valor  al producto de publishers y desarrolladores (9).

La acusación de «piratería» o no «piratería» es zona pegajosa. Con este concepto, las industrias afectadas «etiquetan» a aquellas plataformas o usuarios entran en la cadena de consumo-distribución sin el «permiso» (¿legal?) de industrias y gobiernos. “Regularizar” a este campo será cosa difícil, por que ha ido creciendo en un espacio sin leyes claras, adquiriendo relevancia e importancia. Los usuarios y plataformas de publicación online se han movido más rápido en esta jungla y se han hecho fuertes en un terreno donde la legalidad apenas está empezando a entrar.

Diría que consumidores y creadores de contenido tienen una mentalidad de laissez faire. Ven las líneas borrosas, así que será dificil para las empresas de vídeojuegos y desarrolladores convencerlos de que “lo normal” es que les paguen. Faltará ver como se mueven e influencian a gobiernos (¡hola AEDE y CEDRO!) y plataformas para conseguir sacar tajada sin que los vídeobloggers se sientan estafados y puedan alborotar a sus seguidores contra emporios concretos.

Previo al buscar cobrar «antes que nada» -una mentalidad muy AEDE– interpretaría estas espontáneas reviews como un contenido de provecho y lo pondría dentro del saco de «earn media», pero claro entiendo que a algunos desarrolladores les pueda picar la nariz cuando ves a PewDiePie ganando 4 millones de dólares al año. Aún así, ¿No se debería buscar generar más dinero «dentro» del juego y no de reviews «por amor al arte»?

* Finalmente, Twitch ha sido adquirida por Amazon.

 

 

Enlaces utilizados:

1.- El triunfo del «Youtuber» significa la caída de los servicios de vídeo de la competencia

2.- No diga videoblogger, diga “youtuber”

3.- Creator Hub – YouTube Creators

4.- Dalas Review – Muchísimas gracias por esta oportunidad. ^_^ Se os quiere~

5.- Google’s $1B purchase of Twitch confirmed — joins YouTube for new video empire

6.- YouTube games media loses its shine

7-

8.- Phil Fish: si eres youtuber y generas ingresos con mi juego, me debes dinero

9.- ¿Para quién debe ser la pasta con los vídeos de juegos en Youtube?