Buscando las razones por las que se dice «The web is dying»

Como un eterno retorno, la frase «the Web is dying: _____ is/are killing it» vuelve a nuestras pantallas. Esta vez, en el WSJ Christopher Mims nos lo avanzaba. ¿Culpable? Las apps esta vez. (1) Servidor es joven pero ya ha visto más de un artículo que venían a decirnos esto. Desambiguar(me) las razones para tal frase se me hace interesante.

Todo tiene un inicio. Elegiré el post de Chris Anderson de 2010 en Wired, que parece ser una especie de piedra fundacional en esta práctica. En tal artículo, Pepe Cerezo resumía la visión de Anderson: El tradicional modelo abierto de Internet, caracterizado por la navegación a través de buscadores, estaba dando paso a un modelo de acceso a los contenidos y servicios basados en aplicaciones. (2)

Chris Anderson decía que eran las apps las que condicionarían la desaparición de la web como la conocemos, pero es que ha habido más posibles culpables en el asesinato de la web. He hecho una selección de los «sospechosos habituales», a ver que os parece:

La muerte de la web: La justificación de 5 sospechosos habituales

1.- El banner: 

2.- El móvil: 

Colaborador activo. Los jóvenes crecen con el smartphone como extensión de si mismos, sin ser los navegadores web y portátiles sus vías de comunicación digital. Ha cambiado fundamentalmente la forma en que utilizan y piensan en internet dice Owen Williams. Las grandes lo saben, y los éxitos se van para aquellas apps que son de un único servicio. (4)

3.- Las apps:

Son tachadas de ser las principales sospechosos. Debido a que las pantallas de los móviles son más pequeñas requieren aplicaciones especializadas para optimizar la experiencia. La velocidad gana a la flexibilidad, a «cambio» esta herramienta traía una escasez artificial en favor del creador del servicio.

Los usuarios buscan esto antes que la experiencia del navegador y con este cambio, viene una supuesta «agresión» a lo que comprendíamos como libre circulación en Internet.

4.- Google (y demás):

Autores intelectuales o conspiradores. La»apertura» original que permitió a las empresas de Internet convertirse en los gigantes se ve afectada por estos mismos. Con este salto evolutivo de dispositivos, productos y servicios digitales se abre un campo nuevo de posibilidades. Muchas empresas ven que el «jardín vallado» les puede salir muy rentable.

Acaparar el día a día digital de los usuarios, poder acostumbrar a los usuarios a su línea de productos  y establecerse como plataforma «natural» es una carrera en que están metidas las grandes de Internet. ¿Recordáis cuando Google quería que tu perfil de YT fuera el mismo que el de Google +? Eso es un ejemplo de intento de forzar al máximo su posición dominante.

Un ejemplo más claro y en esta línea es aquella intentona por la que Google ocultaba parte de la URL original en su navegador Chrome. Esta acción, que dificultaba el conocimiento exacto de donde estabas, buscaba que  la barra de URL fuera (aún más) una caja de búsqueda; explotando más las posibilidades económicas que hay detrás, como explicaba Jose Alcántara. (5)

5.- El «amarillismo»:

Sabemos que no la ha matado, pero le gusta hacerse notar. No negaremos que esta fórmula puede ser rentable a nivel de visitas, publicidad e incremento del volumen de seguidores. A Chris Anderson podría haber utilizado algo con un tono más «calmado», algo así como “Internet está siendo remplazado por las apps y experiencias cerradas, avanzando un cambio de paradigma”, pero posiblemente no hubiera logrado hacer mucho ruido.

A parte, a eso sumadle que Anderson era el primer interesado en que las aplicaciones triunfaran, pues en su famoso post hacía mención de la nueva aplicación para iPad que tenía Wired.

Web_dead

La web no muere, la forma en que la disfrutamos es lo que cambia

La web más allá de la web: ¿La web ha sido siempre un concepto demasiado estrechamente asociada con los navegadores web? A primeras, siempre creí que con el aumento de la presencia de los smartphone, apps y otros «jardines vallados digitales» la Web en su totalidad perdía fuelle, que la web desde el navegador era «la única web». Will Oremus o John Gruber sugerían que deberíamos pensar en la Web como cualquier cosa transmitida mediante http y https, apps y webs, que son lo mismo, no competidores. (6)

De la web a la era de las plataformas: Los dispositivos móviles son principales responsables de este cambio por el que el consumo de contenidos, consumo que se dirige hacia las apps, que nos permiten un uso más practico y eficiente de Internet.  Tras esta nueva herramienta nos augura el fin de la misma «apertura» original que permitió a las empresas de Internet se conviertan en algunas de las empresas más poderosas de la actualidad.

Las apps y la madurez de Internet: El fenómeno de las apps -entre otras más cosas- aceleró el proceso de convertir Internet en una selección de aplicaciones específicas para servir necesidades específicas. También sirvió para constatar que había un gran negocio en ciernes, que la Internet donde cada uno «campaba» por ahí se iba apagando para que ir haciendo cotos.

Finaliza pues una época en la que sólo podíamos acceder desde una «aplicación» a la web, el navegador. Este cambio plantea ciertos retos, estos nos vienen a hablar de la relación entre apertura e innovación de estas nuevas fórmulas. Compañías como Google, Facebook o Apple tienen unas ambiciones que requieren nuevas maneras de proporcionar servicios y productos a los usuarios (aún así, no sé hasta que punto debemos pensar que a Apple, Google y FB les interesa tener un claro coto privado para sus usuarios).

Los contenidos están en internet, pero no en la web: Por eso los grandes de internet y las telecomunicaciones buscan alianzas para acabar con la neutralidad de la red y avanzar hacia una nueva internet de dos velocidades: una «pública y abierta», y otra «premium», de alta velocidad y con acceso de pago a contenidos y servicios, nos explicaba hace tiempo Juan Varela. (7)

La discusión entre «abierto» y «cerrado»: Con el juego de grandes empresas por intentar cotos de caza privados o de dos velocidades, el debate sobre esta nueva forma de consumir se abre un debate más grande. Internet es la plataforma en la que estamos construyendo la sociedad, no es sólo comercio.

¿Hasta que punto hablamos de «abierto» vs «cerrado» y no de proporcionar la máxima calidad de servicio a los usuarios? dirían algunos. Si bien es cierto que los argumentos acerca de «abierto» y «cerrado» recaen en una conversación inacabable en las que las dos partes tienen diferentes definiciones de lo que significa realmente abierta y cerrado, lo que si queda claro es que son las plataformas realmente abiertas las que permiten que servicios o productos servicios puedan estar en la parte superior de la misma. (8)

Hay que salvaguardar lo que conocemos como la «web del navegador», una de las fórmulas más llanas y horizontales posibles de comunicación. La web donde enlazar representa lo más básico y más elegante que se puede hacer. Crear conexiones. Podemos saltar a servicios y productos más acotados, restringidos o especializados, pero no se nos puede olvidar el formato por el que ahora comprendemos de otra manera el consumo de conocimiento sin intermediarios que nos reduzcan las posibilidades.

La época del navegador como ente dominante finaliza (o se especializa), la etapa de una plataforma verdaderamente abierta se acaba, siendo ella una piedra importante en el camino digital. Aún así, estas apps que vienen a comerse su terreno, aún recurren a la web como si fuera el sitio más «correcto», recordándonos -como dice Javi Pastor- que la web es demasiado diversa para caber en unos cuantos cientos de miles de aplicaciones. (9)

 

Enlaces utilizados:

Ilustración principal: Christoph Niemann

Ilustración nº2: Dirk Fowler

(1) The Web Is Dying; Apps Are Killing It | WSJ

(2) Internet: “la noticia de mi muerte ha sido exagerada” | Pepe Cerezo

(3) Fall of the Banner Ad: The Monster That Swallowed the Web

(4) Smartphones: The silent killer of the Web as you know it | Owen Williams

(5) Todos contra la URL, todos contra la web | Jose Alcántara

(6)

(7) La web está muerta: la era de las plataformas | Juan Varela

(8) Native Apps Are Part of the Web | John Gruber

(9) Mark Twain, la web te ha robado tu frase | Javier Pastor