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Análisis & Estrategia

Viralidad vs Veracidad: Cuando el alcance está por delante de la credibilidad

El meme: Introducción a la unidad básica de viralidad

 

En Where memes really come from hacen una definición interesante del meme: Es como una “unidad básica” de cultura que replicamos y que tiene un significado diferente según el contexto en el que lo usemos. [1]

Se convierten en una simplificación de un significado en una conversación, en una réplica ambigua o en un comentario o representación vaga de un sentimiento.

El meme, esa unidad básica de cultura que bien puede ser una canción, una imagen o un gif alcanza su éxito según Annalee Newitz cuando lo utilizamos sin pensar en su contexto histórico ni cultural, quedando en la mente del usuario y desplazado de su significado original.

Imágenes antes que palabras: ¿”Simplificando” la información?

 

Cuando queremos esparcir nuestra opinión a veces “pecamos” en la tarea de otorgar verosimilitud a cierta información que valida nuestros razonamientos / creencias / prejuicios. Compartimos información no contrastada o imágenes que exponen información que no explica su origen.

En los tiempos en que los blogs “dominaban” la comunicación entre usuarios, había un acto de camaradería no escrito que se llamaba “enlazar a fuente original”. Evidentemente, no todo el monte era orégano pero podíamos ir al dueño del blog y preguntarle “¿de dónde has sacado esa información?”.

Actualmente el modelo de “redes sociales” principales no inspira a los usuarios para escribir grandes parrafadas, siendo más fácil compartir artículos-píldora o imágenes que contengan ya la información. Como muestra están esos usuarios de Twitter que comparten la captura de la imagen del titular (llamativo) de la noticia o parte del artículo sin el enlace, buscando el RT fácil.

Antonio Ortiz combate este tipo de tweets, y es una cruzada a la cuál yo también me uno. No creer en aquella información que no venga con enlaces a la fuente para poder contrastarlo es un gran primer paso, como dice A.O.

A un post (con alto potencial viral) podríamos exigirle enlaces externos, además para seguir una correcta línea del tiempo y de acontecimientos, debería tener una hilo de comentarios basados en la meritocracia [3] , y que ésta esté comandada por la comunidad alrededor del blog, como dice Antonio Ortiz que hacen dentro de las comunidades de Webblog SL.

Si esto es una opción más que válida, también se puede viciar, como por ejemplo vemos en la comunidad de redactores de la Wikipedia española: Se crea un clúster de usuarios que desprecia aquello que no sea escrito por la “comunidad original”.[4]

viralidad periodismo digital

 

Factores básicos para crear “contenido altamente viralizable”: Creando un monstruo

 

“Historia que tiene el lado emocional, polémico y divertido, capaz de generar titulares llamativos y que se puede consumir en un minuto”, así lo dice Antonio Ortiz [3] y no le falta razón. Pero hurguemos un poco más.

En busca del ‘share’: “Redes sociales” contra sí misma

 

Jonah Peretti, enviado de la Viralidad a la Tierra para muchos y jefe de Buzzfeed, en una entrevista explicaba cuales eran las temáticas que mejor funcionaban en Twitter y FB. Para Twitter habría que adaptar el contenido relacionado con la televisión, las noticias de actualidad y eventos en tiempo real. [5]

Para Facebook deberíamos adaptarlo para aquellas historias que tengan emociones más “básicas” detrás. La razón, argumenta, es que en FB no segmentamos por que tenemos a muchos amigos de muchos ámbitos y no queremos “molestar” a nuestros amigos de FB.

Esta última idea que destapa, estaría relacionada con lo comentado en aquel post que escribí sobre el newsfeed de FB y sus cambios para destacar posts de calidad en lugar de artículos relacionados con el ocio y adaptados para el modelo de timeline de Facebook. [6]

Aunque este es un problema menor para Twitter, estas webs que se amoldan a las redes sociales (“viven” de su tráfico hacia ellas), son un problema para la finalidad final de la empresa tras la “red social”. Evitar la supremacía de estas webs en el newsfeed y cambiar la mentalidad del usuario para que use FB como herramienta informativa antes que de ocio será una tarea dura (Hay más información en el post Apreciaciones sobre el futuro del timeline de Facebook).

Para contrarrestar esta presencia de estos artículos, estaría ultimando la salida de un servicio parecido a Flipboard [7], para dar más presencia a los artículos interesantes y también habría sacado ya como un “marcador” con los principales Trending Topics, TT personalizados combinando lo que más se comenta en tu timeline y lo que mas se comparte. [8]

Por dentro de un viral: Líneas a seguir

 

Al compartir una historia estamos asociando a nuestra reputación la información o el interés que pueda despertar. Detrás del hecho de compartir un post, creo que hay varias lecturas: Validamos la información, la compartimos porque pone en duda una opinión propia o por el hecho de demostrar disconformidad con lo relatado en el post.

Annalee Newitz, una de las editoras de io9, diferencia las dos principales “facciones” en materia de posts  que son altamente viralizables [9]:

1.- Los memes: Son divertidos, nos hacen reir y sentir bien. Ella menciona los vídeos TED por que detrás de su triunfo está la falta de interpretación abierta. No son para mirar o pensar en ellos de forma crítica. Evitan rondar alrededor del escepticismo.

A la hora de compartirlo no piensas que pueden “molestar” a tus amigos por compartir tu información.

2.- Historias How-to-do, Myth Busters, Truth-telling Investigative Journalism: Es un estilo opuesto a los memes. Hay verdad, pero sobre todo hay entretenimiento. Entre ellos están esos artículos de “un estudio dice” o de documentos o notícias que nos revelan una “verdad oculta” que nos ayude a comprender mucho mejor la realidad y nos diga cómo debemos sentirnos hacia ella.

Las razones por las que compartimos un contenido no tienen nada que ver en si es cierto o no. La mayoría de las demandas de contenido viral de su publicación buscan eso que se llama “suspensión de la credulidad”.

Prevalecen por hacer sentir emociones positivas, que el usuario piense en el “orgullo” de compartir eso, de ser el primero, y que detrás de ello esté el pensamiento: “esto” (lo compartido) es más divertido si se lo paso a mis amigos.

Dicen que la gente prefiere compartir información positiva porque es una forma de generosidad e incrementa su reputación. Si compartes cosas bonitas, tienes mejor reputación. El usuario medio en estas redes centralizadas parece no buscar grandes hechos o sesudos reportajes, buscan pequeños instantes de placer y confort.

¿Qué artículos “caen”? Los que son ambiguos. Artículos científicos de difícil interpretación o las noticias complejas de política (ejemplo: Reportaje de oriente medio).

Nadie quiere compartir una historia que puede ser mal comprendida. No quieren perder la reputación (el usuario) por culpa del redactor, y que por efecto dominó el usuario quede como que “no sabe del tema”.

Pero, ¿cuando una web da una noticia es falsa (o que le falta la versión de una de las partes) afecta a la credibilidad de la misma? Depende de cuál sea la finalidad de la página web. Si la tenemos puesta dentro del marco mental del ocio, que esta noticia sea falsa o sesgada por falta de información, la credibilidad no se quedará demasiado afecta. Ya sabíamos a lo que íbamos a esa web ¿no?

Ahora es cuando eso le pasa a un periódico digital ¿Qué pasa? De eso va el siguiente apartado.

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Periodismo y viralidad: ¿Alcance a costa de la credibilidad?

 

El negocio del alcance: Periodismo vs ¿Infotainment?

 

Antes de la aparición de internet, la producción de información estaba bajo una escasez artificial gracias a las regulaciones gubernamentales y acuerdos entre empresas de medios de comunicación [10]. La aparición de internet propicia que se rompa esa “comodidad” a la hora de producir información:

Ya no se necesita ser profesional para “escribir noticias”, no necesitamos de una estructura empresarial ni tecnológica. Los nuevos medios de comunicación nativos de internet y los mismos usuarios de internet tienen la capacidad para dar una información antes. [11]

Cuando “muchos” pueden hacer esta información ¿No deberían reorientar su estrategia informativa los mass media y centrarse en la verificación y profundización de la noticia?

Si los mass media tiran por la vía de jugar al juego de “dar antes la noticia” en redes centralizadas como Twitter o FB que promueven un tipo de consumo rápido y superficial, éstas compiten contra infinidad de webs, blogs o usuarios que pueden hacer fotos / fotomontajes.  Lejos queda aquel fotomontaje «casero» en 2011 de una supuesta foto de Bin Laden muerto. [12]

Al final acabas subiendo la apuesta, jugando con “información sin contrastar” o noticias que pasan a ser una mera actualización de declaraciones, dejando de lado el punto reflexivo o que induce a un pensamiento crítico.

Comprendes al usuario como una masa que debe prestar atención permanente a tu medio de comunicación a cualquier coste. Incluso al de tu reputación, que queda difuminada entre la que tenías “previo internet” y la que tienes ahora por necesidad económica.

Ejemplo ya clásico: en España tenemos El País y la portada con Chávez [13]: Si ya es bochornoso que ni metas esa imagen en Google Images para comprobar si es verdad, más podríamos comprender que El País hiciera una noticia (más visitas en web) explicando todo el proceso para adquirir la misma foto. Como un “desvelamos como nos engañaron” antes de un “nos hemos equivocado claramente” [14]

Tras entrar en la liga de depender del usuario de las redes sociales, está el depender de ello económicamente, con el consecuente problema de estar ligado a la misma red social, que con una modificación de su timeline puede tumbar tu modelo de negocio.

Alquímia moderna: Forma de una noticia para redes sociales

 

Webs como Gawyer, ViralNova, Buzzfeed, UpWorthy enturbian la línea entre el hecho y la ficción. Atraen a usuarios que atraen anunciantes. No está en su línea editorial buscar de forma clara el hecho de informar de forma “correcta”. Juegan a difuminar las líneas, dejan la pelota en el tejado del usuario: El usuario ha de tener sentido crítico y escepticismo. [15]

En un momento en que el usuario de estas redes sociales se ha acostumbrado al consumo rápido de información, el periodismo que copa los grandes medios y que debe cuadrar su gran caja juega también fuerte. Adapto unas conclusiones del blog de Raúl Fuentes en el papel de Dr. Repronto [16], que resume de forma concisa unas ideas sobre el modelo de noticia que consumimos:

Del hecho como noticia, hemos pasado a la declaración como noticia. Los contenidos informativos antes eran “tal persona ha hecho esto”, ahora hemos pasado al “tal persona ha dicho esto”, que es una cesión definitiva a que se produzcan entrevistas concedidas y declaraciones por micrófono.

El primer ejemplo que expone Raúl Fuentes es sobre la ya de por sí denostada prensa rosa es para caerse: El periodista habla sobre la separación de Fernando Alonso. En la noticia primero explica que se casó pero que nunca confirmó a los medios de comunicación que se había casado.

El periodista lo dice, dando más importancia a eso que no a que se puede saber mediante los registros civiles. Lo que el protagonista es más importante y lo que realmente es, es secundario, como dice Raúl Fuentes.

Pero la situación se “agrava” cuando esta fórmula también está presente en noticias sobre manifestaciones (ver vídeo de Dr. Repronto). La averiguación va en segundo plano. Contrastar información es solo ir a la persona que ha emitido la información, se contrasta en origen pero no en contenido, siendo las intervenciones más importantes que los sucesos, añade R. M. Por eso vemos tantas notícias sobre tweets y declaraciones a quemarropa.

Ejemplos en lo que llamamos “prensa seria” juega al juego de hacer notícias de declaraciones incendiarias buscando la “viralidad fácil” y alcance tenemos unas cuantas. Entre los grandes productores están Esperanza Aguirre y Toni Cantó y algunos más, o el juego de hacer resúmenes de hashtags que han causado furor en Twitter. [17]

Volviendo a esos nuevos medios que difuminan la línea entre veracidad y entretenimiento, tenemos un post de lo más ilustrativo: El caso del humorista Elan Gale y su conversación ficticia con una pasajera de su mismo vuelo. Una redactora de Buzzfeed la dió como válida y la publicó, la iba actualizando según iba actualizando el timeline el humorista, y al final, cuando se confirma que era mentira, simplemente ponen una nota diciendo eso mismo: “Looks like it was all an elaborate hoax”. [18]

¿Falta de profesionalidad periodística? Podríamos pedirla si la redactora estuviera trabajando para un medio “serio” pero trabajando para Buzzfeed, una empresa para la cual no está “la búsqueda de la verdad” en su ADN editorial, no hace falta ni pedírsela.

El hecho es que empresas creadoras de contenido viral como Buzzfeed crean contenido que no hace falta verificar, y ese es el tipo de contenido que se vuelve viral. El concepto que hay detrás de esta noticia es “Es demasiado bueno para comprobarlo, lánzalo”. Ahora eso es un modelo de negocio. [19]

La Solución Final es… ¿Híbrida?

 

Pero. Si por un lado la vía del infotainment sirve para incrementar las visitas, también consiguen «buena» credibilidad: Gawyer fue el primero en contar que el alcalde de Toronto tomaba drogas, el Huffington Post recibió un Pulitzer  y Buzzfeed apuesta por formar un equipo de investigación periodística [20].

Sin temor a emborronar lo que es la concepción de la empresa en Buzzfeed contrataron periodistas, entre ellos un premio Pulitzer para dirigir este equipo. ¿Está aquí una solución para los grandes periódicos?

¿Subdividirse para conseguir comunidades online según finalidad informativa y cualitativa? La sección de noticias de consumo rápido (competir con Buzzfeed y compañía), noticias más relevantes (competir contra periódicos «serios» y blogs de calidad periodística) y elaborar reportajes y nuevos formatos periodísticos (elemento diferenciador y cualitativo).

Los periódicos a nivel mundial se encuentran en un problema económico bien grande por la bajada de la inversión periodística, y si bien no suficientemente dramático, los españoles -que están peor- no tienen tiempo para experimentar.

Native advertising, notícias a lo Buzzfeed, muro de pagos porosos, bannerismo, reporterismo de calidad, acotar el radio de acción son algunas de las fórmulas o subvenciones estatales (muy español esto) son algunas de soluciones. A ver como acaban definiéndose.

Ilustración: Dale Edwin Murray

Gráfico: Annalee Newitz

Enlaces utilizados:

[1] Where Memes Really Come From | Annalee Newitz

[2] Contra las “imágenes eslogan” y a favor de los “enlaces argumento” | Antonio Ortiz

[3]

[4] El problema cultural de la wikipedia en español | Online & Offiline

[5] Inside the mind of Jonah Peretti | Fortune

[6] Sobre las “redes sociales” (IV): Apreciaciones sobre el futuro del timeline de Facebook | Periferia Digital

[7] Facebook Could Launch Its Flipboard-Like News Reader This Month | Recode

[8]

[9] Viral Journalism and the Valley of Ambiguity | Annalee Newitz

[10] La empresa en lo digital (I): La narrativa empresarial | Periferia Digital

[11] Internet como mass media | Miguel de Fresno

[12] La foto falsa de la muerte de Bin Laden | Cadena SER

[13] Foto falsa Chavez El País | Google Images

[14] Relato de un error de EL PAÍS | El País

[15]

[16] Capítulo 55: “Fuentes contrastadas” | Raúl Fuentes

[17]

[18]

[19]

[20]

3 respuestas a «Viralidad vs Veracidad: Cuando el alcance está por delante de la credibilidad»

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